Balón ingerible

¿Qué es el balón ingerible?

El balón ingerible es un dispositivo que ayuda a pacientes con sobrepeso y obesidad moderada a perder peso más fácilmente. Se trata de un implante diseñado para implantarse mediante la ingestión directa por parte del paciente.

 

¿Por qué se realiza?

Se realiza como sustitución del método del balón intragástrico, que para su implantación requería una intervención quirúrgica. El balón ingerible es mucho más sencillo de colocar, ya que se ingiere como si se tratase de una pastilla, ayudando al paciente a ir perdiendo peso paulatinamente.

 

¿En qué consiste?

Consiste en ingerir el balón mediante una cápsula que es tragada por el paciente, la cual en el estómago se hincha hasta tener un volumen de entre 550-600cc. A pesar de no precisar endoscopia, debe ser realizada igualmente bajo supervisión de un médico especialista.

 

En cuanto el paciente se traga la cápsula con el balón, este queda colocado en el estómago sin necesidad de ninguna intervención. De todos modos, si se requiere realizar una radioscopia para asegurarse de que el balón está en la posición que corresponde antes de proceder a hincharlo.

 

Se trata de un tratamiento indicado en pacientes que tengan un índice de masa corporal de entre 27-36 kg/m2 y que tengan como objetivo perder aproximadamente unos 10 kg de peso. El paciente deberá llevar el dispositivo durante 16 semanas, empezando este a degradarse a partir de la semana número 15. Asimismo, el tratamiento incluye tratamiento con especialistas en Nutrición y Psicología, entre otros médicos, durante los 6 meses posteriores. Finalmente, si es necesario, existe la posibilidad de implantar un segundo balón ingerible al paciente.

 

 

Preparación para la colocación del balón ingerible

La preparación es sencilla. El paciente deberá beberse un vaso de agua para tragar la cápsula-catéter que contiene el balón ingerible. Entonces, una vez el balón está colocado en su sitio se hincha con unos 600cc de líquido estéril. A continuación el doctor quitará con mucho cuidado el catéter de la boca del paciente para que el balón quede en su estómago.

 

Al tratarse de una técnica tan sencilla no es necesario ni sedación, ni hospitalización del paciente, sino que se realiza de forma ambulatoria y al finalizar la intervención el paciente puede irse a casa y retomar sus actividades habituales.

 

Cuidados tras la intervención

El balón ingerible permanecerá en el estómago cuatro meses, para después deshacerse espontáneamente y eliminando la silicona del mismo, sin riesgos para el paciente. Tras la intervención el paciente puede hacer vida completamente normal, pero mientras tenga el balón puede ser que sienta algunas molestias, hasta que su cuerpo se acostumbre al balón. En algunos casos puede provocar diarrea, náuseas o vómitos, pero por lo general los riesgos son mínimos.

 

Alternativas a este tratamiento

Otro tratamiento parecido sería el balón intragástrico, el cual se introduce en el estómago del paciente mediante cirugía. Este dispositivo, al igual que el balón ingerible, al ocupar parte del estómago reduce la sensación de hambre del paciente, de modo que junto con una dieta ayuda a los pacientes a reducir su peso considerablemente.